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El depredador de Instagram, la mayor condena a un pedófilo en la historia de España

Entre 2015 y 2018, Adriano abusó sexualmente de casi 100 menores; fue condenado a cerca de 700 años de prisión, a día de hoy, la mayor condena a un pedófilo en España

En España, 2 de cada 3 menores tienen un perfil en internet que gestionan a través de los móviles, la tecnología favorita de los depredadores sexuales de menores. Entre 2015 y 2018, José Ángel, o Lorena, como se hacía llamar en internet, abusó de casi 100 menores que conoció a través de Instagram. 

Tras una amplia y difícil investigación por parte de la Guardia Civil, descubrieron que Adriano se hacía pasar en Instagram por Lorena. Para conseguirlo, utilizaba las fotos de otra chica que la Guardia Civil supone que se habría encontrado en la red, y a partir de ese primer contacto de Lorena con los menores, el pederasta iniciaba una conversación basada en la confianza. 

Su método era sistemático y adaptativo. Según explica un agente encargado de la investigación, Adriano era capaz de mantener conversaciones con multitud de chavales a la vez. En estas conversaciones analizadas por la policía, observaron cómo, dependiendo del perfil del menor, sus gustos, aficiones o nivel de madurez, era capaz de continuar la conversación de una manera u otra, pero siempre intentando afianzar la confianza de su víctima. 

Una vez conseguido, comenzaba la fase de escalada. Lorena y el menor comenzaban a intercambiarse archivos de contenido sexual. Después de numerosos mensajes, "Lorena" intentaba quedar con el menor. Una vez que concertaba la cita, Lorena se hacía pasar por una chica liberal y ofrecía hacer un trío al menor con otro chico, poniendo de excusa que ella buscaba chavales que se atreviesen a hacer cosas nuevas. 

El paso final del protocolo era la trampa decisiva. Una vez que llegaba el encuentro, Lorena no aparecía y utilizaba excusas como que estaba castigada o que le había salido un plan. En ese momento el menor se enfadaba, y Lorena intentaba convencerlo de que quedase con su amigo, diciéndole que era muy majo y se lo iba a pasar muy bien. 

Para terminar de convencer a los jóvenes, se añadía un incentivo económico. "Lorena, o incluso Adriano, porque en algunas ocasiones era directamente Adriano, llegaba a ofrecer dinero o regalos para lograr quedar con estos menores", confesaba una de las agentes de la investigación. 

5.000 imágenes de pornografía infantil y una carpeta en Dropbox

La detención del pederasta de Instagram fue una tarea planificada, paso a paso, para no dejar nada al azar. El objetivo más importante para la Guardia Civil era que no se escapase el sospechoso y que se pudiese recabar el mayor número de pruebas posible. 

Cuando los agentes accedieron a la vivienda de Adriano, el detenido no se sorprendió, pero no supo intuir lo que ocurría. Sin embargo, los padres mostraban todo lo contrario: "Tenían la sensación de que en cualquier momento íbamos a llegar para llevarnos a su hijo." 

El principal objetivo del registro era requisar todos los dispositivos electrónicos o de almacenamiento que hubiera en la casa. El juzgado autorizó un visionado en caliente, basado en poder analizar en ese momento el contenido de los dispositivos encontrados. Al intentar ver el contenido del portátil de Adriano, se puso muy nervioso y les dijo a los policías: "Si lo podemos ver en otro lado, os digo donde está todo." Por supuesto, acceden a la proposición. 

Lo que encontraron a raíz de esto superó todas las expectativas. La sorpresa de la policía fue mayúscula cuando revisaron el dispositivo: se encontraron unas 5.000 imágenes de contenido pornográfico infantil. Siguiendo revisando el terminal, encontraron una carpeta compartida en Dropbox con imágenes de Adriano besándose con menores. 

Hubo un vehículo que también fue intervenido, y que aparecía como escenario de estos encuentros sexuales con los menores, fue localizado y analizado en busca de evidencias o restos biológicos. Acto seguido, se procedió a la detención de Adriano, a quien se le imputaron los delitos de abuso sexual continuado, corrupción de menores, tenencia y producción de pornografía infantil. El juez ordenó de inmediato el ingreso en prisión preventiva. 

Tras entrar en su casa y encontrar todo el contenido de pornografía infantil, se procedió a la detención inmediata

Dos años de investigación antes del juicio

La investigación "kamikaze" es como denomina la Guardia Civil el caso de este pedófilo, y finalizó cuando analizaron la totalidad del material pedófilo incautado. Desde la detención hasta el juicio, pasaron dos años de una complicada y dura investigación. El alcance del depredador de Instagram fue tan grande que los investigadores tuvieron que revisar y analizar cientos de archivos intervenidos en los registros. 

Durante este tiempo, también se encargaron de localizar a las víctimas que aparecían en muchas imágenes y vídeos, y hablar con los padres de estos menores, siendo una tarea dura y delicada. Incluso uno de los agentes comentó que tuvieron que realizar exploraciones a los menores que habían sido abusados sexualmente. 

El depredador de Instagram fue condenado a 700 años prisión, siendo la mayor condena a un pedófilo en España

El 31 de enero de 2022 fue la fecha fijada para la celebración del juicio. La Fiscalía pedía 1.324 años de prisión basándose en la existencia de 250 delitos de abuso sexual, corrupción de menores, ciberacoso y distribución de pornografía infantil, con el agravante de que las 98 víctimas eran menores de 16 años.

En la primera jornada del juicio, el propio acusado asumió todos los hechos, mientras su defensa sostenía que sufría una enfermedad mental. Pero el informe del forense indicaba que el acusado no tenía ningún tipo de patología, sino que simplemente tenía una disfunción en el momento en que se tenía que relacionar sexualmente. El veredicto final fue de cerca de 700 años de prisión, y a día de hoy es la mayor condena a un pedófilo en España.